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ESPECIALES

Pingüinos: Una historia ligada a Valladolid

Pinguinos
La primera concentración fue en marzo de 1982
Actualizado 10/01/2018 07:17:03
Juan Giles

Desde que se celebró la primera edición en 1982 hasta este año la concentración motera ha experimentado muchos problemas y cambios de sede, pero siempre manteniendo el espíritu con el que se creó

Si bien es cierto que todo el mundo, sobre todo en Valladolid, conoce lo que es Pingüinos y lo que significa para la ciudad y provincia, no tantos son conscientes de la historia que se esconde detrás de esta concentración motera, un pasado que no ha sido sencillo como demuestra el hecho de que haya tenido que pasar por bastantes sedes antes de llegar a la actual de la Antigua Hípica.

Los orígenes se remontan a 1981, año en el que el Club Turismoto decidió romper con las tradicionales concentraciones veraniegas e hizo una apuesta complicada como fue la de pedir a los moteros que sorteasen el frío, las nieblas e incluso en alguna ocasión las nieves para reunirse en torno a una hoguera. La novedad y falta de experiencia hizo que la primera edición se celebrara en marzo, y no en enero, de 1982. El destino elegido no fue otro que Herrera de Duero. Durante los dos años siguientes se mantuvo el emplazamiento, pero ya se celebró en enero. Unos comienzos en los que se acercaron hasta la provincia vallisoletana 320 moteros.

Desde 1985 hasta 1987, ambos inclusive, la concentración se mudó a Fuensaldaña, dónde tal y como reconocen los propios organizadores vivieron “una de las ediciones más duras” con hasta quince grados bajo cero. En 1988, Pingüinos vivió una nueva mudanza, en esta ocasión el destino elegido fue Tordesillas, sin duda la primera sede consolidada de la concentración motera ya que permaneció como tal hasta el año 2000. Durante todos esos años, el número de motoristas participantes no para de crecer, al igual que la infraestructura, el programa, las actividades y los días de duración, incluido un “Record Guinness” al formar la mayor fila de motos, rueda con rueda en contacto, contabilizando 2.227 metros, realizada en Pingüinos 1990, cuando el número de motoristas era de dos mil y pico.

?“LA PINGÜINOS” continúa incrementando su fama y prestigio por todos los rincones de Europa e incluso otros continentes, así como su programación y actividades paralelas, para así, en la edición de 1998, crear los premios o distinciones “PINGÜINOS DE ORO”, que el Club Turismoto instituye en dos modalidades o facetas, y que se entregan en la propia concentración: uno dirigido a instituciones o personalidades que se hayan distinguido por su labor o afición en pro del motociclismo, y otro dirigido a los profesionales: pilotos, escuderías, managers, etc., que más hayan destacado en la temporada motociclista.

?En el año 2000 la concentración se acerca a Valladolid, concretamente al municipio de Boecillo, otro de los enclaves míticos de Pingüinos. Pese a intercalar años de buen tiempo con otros de frío y nevadas la concentración va creciendo edición tras edición llegando en 2006 a uno de sus momentos cumbres, tanto por la celebración del 25 aniversario como por los más de 26.000 inscritos, un récord por aquel entonces.

La edición de 2008 viene acompañada de otra mudanza, en este caso la nueva sede es Simancas. Un emplazamiento más amplio que permite rozar los 30.000 inscritos. En esta ubicación de Puente Duero celebraría la concentración su treinta aniversario, pero una vez más en el año 2014 se conocía que la próxima edición tendría que cambiar de aires.?

Acostumbrados a luchar contra el frío, la nieve o lugares inhóspitos, los pinguineros se enfrentaban a algo a lo que no estaban tan habituados, los ecologistas. Así, una denuncia de estos imposibilitó que se celebrara la edición de 2015 y que la del año 2016 fuese un simulacro más que una concentración como tal.

En el año 2017 Turismoto recuperó el protagonismo y se volvió a respirar el ambiente típico de Pingüinos, aunque como era de esperar los dos años de parón se dejaron notar. Con la campa instalada en la Antigua Hípica parece que los moteros tienen sede para rato, sobre todo si, como parece, se vuelve a los 30.000 inscritos en esta edición.

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