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CULTURA

Una galerista vallisoletana con solera

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Actualizado 08/01/2018 17:49:51
Marta Marciel

Juana de Aizpuru es homenajeada en el Museo Patio Herreriano de la ciudad del Pisuerga con una exposición permanente que honra su experiencia hasta el 11 de marzo. Más de cien obras de distintos artistas honran la trayectoria de la galerista de Valladolid.

Muchos artistas no consiguen ser profetas en su tierra, y deben buscar cómo expandir su obra por otros rincones. Sin embargo, algunos afortunados logran conocer mundo y triunfar más allá del lugar que les vio nacer, para después volver y mostrar su conocimiento a través de sus creaciones. Es el caso de la galerista vallisoletana Juana de Aizpuru, recientemente homenajeada en el Museo Patio Herreriano de Valladolid. A pesar de que parte de su trayectoria profesional se ha desarrollado en Madrid y Sevilla, la artista que descubre a otros artistas ha conseguido su hueco en Valladolid gracias a un sentido homenaje.

Al fin y al cabo su trabajo ha conseguido simbolizar toda una institución del arte contemporáneo en España gracias a su galería sevillana, que conformó en la calle Canalejas de la ciudad hispalense en los pasivos años 70 españoles. Allí no sólo comenzó a exponer, sino que la galería era todo un foco artístico de acontecimientos intelectuales, donde artistas y amateurs podían compartir y debatir sobre arte rodeados de todo tipo de personas, ya que aparte de exposiciones se realizaban debates, conferencias y reuniones con gran afluencia.

Una galería más allá de Valladolid

Pero este vanguardista espacio que revolucionó la escena cultural sevillana no fue la única conquista de la galerista, ya que en 1983 abrió una nueva sede, ésta vez en la calle Barquillo de Madrid, donde continúa actualmente con su trayectoria. En 2004 hubo un alto en el camino sevillano, con el cierre definitivo de su primera galería. Pero Juana no se rindió, y continuó descubriendo nuevos talentos y obras innovadorasen su sede madrileña, donde cualquier amante del arte podía despertar a la magia de las creaciones viendo las exposiciones de distintos artistas y además puede seguir haciéndolo a día de hoy en este lugar.

Artistas que homenajean su obra

Desde ahora y hasta marzo de 2018, más de un centenar de obras pueden verse en el Museo Patio Herreriano de Valladolid, donde se honra su figura y también su trayectoria a través de la exposición ‘Juana de Aizpuru, extracto de la colección’, que ocupa nada menos que cuatro salas del museo hasta el 11 de marzo. En dicho espacio podrá visionarse la cuidada selección de artistas españoles como Cristina García Rodero, Miguel Ángel Campano, Rogelio López Cuenca o Pilar Albarracín, así como Federico Guzmán, Dora García o Jordi Colomer. En cuanto a las fronteras europeas, se encuentran obras de artistas de la talla Joseph Kosuth, George Herold, Pierre Gonnord o Markus Oehlen; así como Albert Oehlen así como Philipp Fröhlich.

La selección de estas obras también lleva un componente personal implícito, puesto que algunos de los artistas que prestan sus creaciones han mantenido una relación laboral con la galerista desde hace varias décadas. De hecho, parte de la colección ha sido donada por Juana de Aizpuru al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo en sus años de trabajo en Sevilla, que se extendieron desde la década de los 70 hasta el año 2004, cuando se centró en su trabajo en Madrid.

Casi cincuenta años en activo avalan a Juana de Aizpuru, con una pensadísima selección de obras que desde luego no son todas las que deberían estar, pero sí son todas las que han conseguido formar parte de ella en las cuatro salas del espacio vallisoletano que a día de hoy le rinde homenaje.

El Museo Patio Herreriano, por su parte, quiso explicar en el momento de la inauguración de la exhibición artística que la gran colección aúna los intereses de la galerista no sólo a nivel de sus artistas representados, sino también de una manera personal y privada. Al fin y al cabo el deber de una galerista es el de conseguir convertir a los artistas en expertos representantes de su propia obra, para defenderla ante el mundo. Se trata de un trabajo cultural, pero también intelectual y emocional, puesto que hay que tener un don especial, amén de muchos conocimientos estéticos y técnicos, para saber reconocer una buena obra que merezca estar expuesta a ojos del resto de la gente.

Es por todo esto por lo que la intensa trayectoria de Juana de Aizpuru se honra estos días y hasta el 11 de marzo de 2018, con el objetivo principal y fundamental rendir culto a una mujer adelantada a su tiempo que ha sabido convertirse en una de las personalidades más relevantes y fuertes de la escena cultural de España. Su labor no sólo se reconoce en el Museo Patio Herreriano de Valladolid, sino que ha estado popularmente conocida por ser una de las galeristas con mayor solera de las últimas décadas en el universo del arte contemporáneo, dentro y fuera de nuestras fronteras.

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