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CAPITAL

La primera línea de bus totalmente electrificada del país, en marcha en Valladolid

La primera línea de bus totalmente electrificada del país, en marcha en Valladolid
Presentación de la línea totalmente electrificada, junto al sistema de carga.
Actualizado 14/11/2017 17:11:04
Redacción

El Ayuntamiento pretende licitar una estación de recarga de Gas Natural Comprimido para iniciar la compra de buses con este combustible

La primera línea de autobus totalmente electrificada se ha puesto en marcha este martes 14 de noviembre en Valladolid tras la instalación de un sistema de carga rápida para los vehículos, denominado pantógrafo, que permite suministrar energía en la parada de inicio y fin de trayecto.

En concreto, se trata de la línea 7 de Auvasa, que cubre el trayecto entre Arturo Eyries y Barrio Belén, que cuenta con cinco vehículos totalmente eléctricos y que logra un avance en movilidad sostenible en el marco del proyecto Remourban, con financiación europea procedente de los fondos Horizonte 2020, en el que participa el Ayuntamiento de Valladolid a través de la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico.

Al arranque de este sistema, una vez concluido el periodo de pruebas, han asistido el alcalde, Óscar Puente; el concejal de Hacienda y Promoción Económica, Antonio Gato; y el concejal de Seguridad y Movilidad, Luis Vélez, además del gerente de Auvasa, Andrés Bernabé, y del director general de Vectia, José Barriga.

La línea 7 es, así, la primera electrificada en el país, tras el desarrollo de una solución basada en un sistema de carga rápida en línea, en virtud del cual sus plataformas operan de forma eléctrica, solución desarrollada por la empresa Vectia, también socio del proyecto Remourban que coordina Cartif.

El alcalde de la ciudad ha aclarado que algunas ciudades hay vehículos similares, pero no existen líneas totalmente eléctricas como la puesta en marcha en Valladolid.

Como primer paso, el Ayuntamiento adquirió cinco autobuses híbridos de autonomía extendida --dos de ellos cofinanciados con fondos europeos del proyecto Remourban-- que funcionan cien por cien en modo eléctrico en la denominada Zona de Bajas Emisiones (ZBE) en el centro histórico.

Ya este martes se ha presentado la segunda parte del sistema que hasta ahora ha estado en pruebas, la infraestructura de recarga ultrarrápida de las baterías de esos cinco vehículos, mediante "pantógrafos" invertidos ubicados en los extremos de la línea 7, en la Plaza de Uruguay y en la calle Doce de Octubre, que recargarán con una potencia de 150 kVa (kilo voltios amperios), escalable hasta 300.

Se trata de un sistema de recarga rápida (de sólo cuatro minutos) en vehículos con baterías más pequeñas que, a su vez, almacenan menor cantidad de energía y, por ese motivo, pesan y cuestan menos, garantizando un menor coste de adquisición, operación y de mantenimiento del vehículo.

Está previsto que se efectúen 24 recargas rápidas al día y 7.200 al año que permitan cubrir casi 52 kilómetros diarios en zona cero emisiones (unos 15.500 kilómetros al año).

Recarga en la propia línea

Este sistema de carga rápida en línea permite que los autobuses puedan operar de forma eléctrica en esta línea 7, sin necesidad de tener que recargar en cocheras.

Por otro lado, como tienen garantizada su recarga cada poco tiempo, son autobuses más ligeros, flexibles y con capacidad de transportar un mayor número de pasajeros.

Esta infraestructura da cobertura a los cinco autobuses híbridos diesel-eléctricos de la flota municipal, que gozan de una elevada eficiencia energética, bajas emisiones contaminantes y mejor confort de marcha en comparación con los diesel convencionales.

El valor añadido de esta hibridación es que estos autobuses funcionan cien por cien en modo eléctrico cuando se precisa, en este caso circulando con cero emisiones durante más de cuatro kilómetros, el 70 por ciento del recorrido total de la Línea 7, por determinadas áreas sensibles a la polución atmosférica o al ruido.

La autonomía eléctrica de estos vehículos es configurable y adaptable a las necesidades y objetivos de la ciudad en términos de transporte sostenible.

Los autobuses pueden explotarse en dos modos de operación: en modo híbrido estándar, en el que han venido funcionando hasta la fecha, y en modo cien por cien eléctrico en la ZBE.

En este modo de operación el vehículo se propulsa única y exclusivamente desde su sistema de acumulación de energía, sin que se pierdan prestaciones ni funcionalidad del vehículo.

El coste total de adquisición de los dos eBus y su infraestructura de recarga ultrarrápida mediante pantógrafos es de 1.265.660 euros, de los cuales el proyecto europeo Remourban (REgeneration MOdel for accelerating the smart URBAN transformation) financia hasta un 40 por ciento. En total, si se tiene en cuenta que son cinco vehículos se han invertido cerca de 3 millones de euros.

Precisamente José Barriga ha destacado la importancia del paso que ha dado Valladolid, ya que se ha desarrollado un proyecto que ha generado mucho interés y muchos clientes de Vectia ya se han interesado y quieren viajar a la ciudad para ver la línea. De hecho, ha incidido en que se habla con cinco ciudades para implementar un proyecto del tipo de Valladolid.

Hacia cero emisiones

Durante la presentación, Óscar Puente ha señalado que la flota de autobuses de Valladolid cuenta con 150 vehículos con una antigüedad media de 13 años, es decir, "muy obsoleta", porque además los destinados al servicio ordinario tienen once años. "Una de las flotas con más antigüedad de España", ha señalado el alcalde, quien ha matizado que además 60 vehículos tienen más de 20 años.

Por ello, ha explicado que se exige un plan de renovación de la flota, que ya se ha iniciado con la compra de estos cinco autobuses híbridos y que continúa con la docena de vehículos diésel que se presentarán en próximas fechas. Puente ha aclarado que serán de este combustible ante la falta de una estación de carga de Gas Natural Comprimido (GNC) y que no haya alternativas, aunque ha añadido que son motores Euro 6, con una contaminación más baja que cualquiera de los vehículos que ahora integran la flota (salvo los eléctricos).

La intención, ha afirmado el primer edil, es ir a un modelo de "emisiones cero" y para ello, con cargo al presupuesto de 2017, se adquirirán seis autobuses híbridos (eléctrico-diésel) y se trabaja para en 2018 licitar una estación de recarga de GNC.

Precisamente la intención del Consistorio es, con cargo a este próximo ejercicio, comprar autobuses de este tipo de combustible, ya que son los que registran las emisiones más bajas.

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