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SOCIEDAD

Déjame ser tus manos y tus pies

Predif_Francisco_Sardon
Actualizado 13/10/2017 19:47:47
Cristina Saldaña

La entidad social PREDIF y la figura del asistente personal luchan por la autonomía de las personas con discapacidad

La asistencia personal está cambiando la visión paternalista de la atención a personas con discapacidad o en situación de dependencia. No se trata de establecer una regulación estricta y poco adaptada a las personas y circunstancias sociales, sino de alcanzar un modelo en el que los apoyos a este colectivo sean “en función de lo que quiero hacer con mi vida, y no en función de mi discapacidad”, defiende Francisco Sardón Peláez, presidente de la Plataforma Representativa Estatal de Personas con Discapacidad Física (PREDIF) desde su sede en Valladolid.

Tras el éxito del I Congreso Internacional de Asistencia Personal organizado por la entidad a finales de junio en la capital vallisoletana, el siguiente paso es dar a conocer este servicio y cómo se gestiona, dar voz a aquellos que no la tienen y reflexionar sobre los beneficios que aportan a estas personas, quienes “buscan una vida normal, no un cuidador”.

Así, se hace necesaria una regulación homogénea a nivel estatal para unificar criterios en cuanto a la determinación del grado de dependencia o la edad para acceder a este servicio. Las comunidades autónomas tienen las competencias para establecer una edad de acceso al servicio que, en el caso de Castilla y León, PREDIF establece en los tres años y no en los 16 o carente de regulación como pasa en otras comunidades autónomas.

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, resaltó en el congreso que esta nueva figura y los resultados del programa llevado a cabo por PREDIF, confirman el cambio que coloca a la persona en el centro de la toma de decisiones, como artífice de su propia autonomía personal.

Este servicio pionero busca que las decisiones recaigan en las personas y defiende la adaptación del sistema a las necesidades de cada uno, para que los miembros de este colectivo no tengan que renunciar a nada y puedan “tomar las riendas de sus vidas”, explica Sardón.

Beatriz García Pascual, trabajadora social de PREDIF Castilla y León, ha explicado a este periódico que, en el último año, el número de solicitudes para acceder a este servicio se ha duplicado, al igual que el número de interesados en formarse para ser asistente personal.

Criterios comunes

El Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI), en el que está integrado PREDIF, ha propuesto unas pautas a nivel estatal para regular la figura del asistente personal y su formación, que se completará con la formación que la propia persona dependiente dé, y que permite garantizar unos estándares de calidad en la prestación.

Aunque ya la recogía la Ley de Dependencia como medida de cara a fomentar la vida independiente, promoviendo y potenciando la autonomía personal, es Castilla y León quien ha dado impulso a un nuevo modelo más inclusivo y práctico de asistencia personal, en el que el colectivo de personas con discapacidad puede ser partícipe de la sociedad.

En Castilla y León se está desarrollando un sistema no solo en asistencia personal sino en otro tipo de prestaciones más centradas en las personas, cada una con sus particularidades. Se ha comprobado que la asistencia personal puede ser útil para todas las discapacidades o dependencias, y que es “la prestación que mejor recoge la filosofía de la Ley de Dependencia”, según explica Sardón.

Y es que siempre nos olvidamos del primer nombre de la Ley de Dependencia, que es ‘de la promoción de la autonomía personal y de la atención a personas en situación de dependencia’, convirtiendo a la asistencia personal en la prestación que mejor consigue este objetivo, y no un mero apoyo asistencial. Ahora los ‘únicos’ retos son que desde los servicios sociales se conozca y dé a conocer esta prestación y, según sus participantes, que aumenten las subvenciones para poder solicitarla.

En este sentido, y tras la valoración por parte de los CEAS o de la Gerencia Territorial del grado de dependencia y de la capacidad económica de cada solicitante, las subvenciones oscilan entre los 30 y los 360 euros en el caso de un grado 1 de discapacidad; en el grado intermedio encontramos cuantías que van desde los 43 a los 745 euros; y en el considerado gran dependiente, desde los 72 y hasta los 858 euros.

En cuanto al plazo, pasan una media de seis meses entre que el trabajador social valora al dependiente y la Gerencia Territorial otorga la subvención, aunque en Castilla y León esos plazos se han reducido “prácticamente a la mitad”, argumenta Sardón.

Francisco Sardón asegura que con la figura del asistente personal se eliminan limitaciones y se apuesta por la promoción, para que las personas con discapacidad “puedan decidir por sí solas, e incluso equivocarse”. El presidente de PREDIF también confía en el crecimiento social y económico que conlleva la apuesta por este colectivo. Impulsar que sean activos de la sociedad y apostar por una sociedad de calidad exenta de aislamientos sociales reporta, no solo un retorno social, sino también económico.

Se trata de eliminar esa vieja creencia de que las personas con discapacidad son elementos pasivos a los que la sociedad debe mantener, para pasar a una nueva visión más acorde con la época en la que vivimos, donde no hay distinción a la hora de calificar a los ciudadanos. Todo el mundo es capaz de vivir y contribuir económicamente en su entorno, es una oportunidad de gasto y retorno de la inversión en la que dar la posibilidad a cualquier persona de formarse y trabajar.

El Plan Individual de Vida Independiente

Cualquier persona con discapacidad física o dependiente puede solicitar un asistente personal en PREDIF Castilla y León, y puede hacerlo de forma privada o a través de la prestación de dependencia.

Cabe destacar que la asistencia personal no es lo mismo que la ayuda a domicilio o el cuidador. La labor de un asistente personal es fomentar la autonomía de la persona con dependencia siendo “sus pies y sus manos”, tal y como cuenta García Pascual, y no simplemente limpiar o duchar a la persona que contrata el servicio como mucha gente cree.

Desde octubre del año pasado y hasta el pasado agosto, PREDIF Castilla y León ha contratado a 26 personas como asistente personal, de los cuales 20 son mujeres y seis hombres, tras haber superado la formación impartida en Valladolid.

Los requisitos para ser asistente personal son tres: ser mayor de edad, tener permiso de trabajo en España, y la formación de 50 horas que el centro imparte y que ha sido propuesta por la entidad CERMI de forma consensuada. La figura del asistente personal permite a la persona vivir de forma independiente, crear un proyecto de vida y dejar de depender de familiares o amigos. En definitiva, la Asistencia Personal es sinónimo de libertad.

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