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CAPITAL

El nuevo plan de urbanismo propone una Valladolid “compacta, equilibrada y sensata”

Saravia, Puente y Serrano antes de la presentación de la revisión del PGOU.
Saravia, Puente y Serrano antes de la presentación de la revisión del PGOU.
Actualizado 20/07/2017 13:15:16
Sergio Soto

El Ayuntamiento ha presentado la revisión del Plan General de Ordenación Urbana, que tendrá que ser aprobado en pleno el próximo lunes, 20 de julio

Para llegar a una meta marcada hace falta un buen camino delimitado que permita disfrutar del trayecto sin salirse de las líneas establecidas. Algo parecido es lo que representa el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU): un instrumento que sirve para articular el modelo de ciudad que se persigue, un marco sobre el que desarrollar los futuros proyectos urbanísticos.

Este jueves, 20 de julio, se ha presentado en el Ayuntamiento de Valladolid la revisión del PGOU, tras su última actualización en 2004, que tendrá que ser aprobado en el pleno del próximo lunes. Tanto el alcalde, Óscar Puente, como el concejal de Urbanismo, Vivienda e Infraestructuras, Manuel Saravia, han detallado la idea de ciudad que persigue este plan. Junto a ellos ha estado Irene Serrano, una de las coordinadoras municipales de este PGOU.

Esta revisión del plan de urbanismo incide en la búsqueda de una ciudad “compacta” que persiga la necesidad de la “sostenibilidad”, tanto económica, como funcional o de medio ambiente, como ha destacado el primer edil, frente a la ciudad “dispersa de las dos últimas décadas”.

El regidor ha incidido en que este modelo, que huye de la idea de que “todo es urbanizable”, lo que ha llevado a un “fracaso económico”, es sostenible no solo para el ámbito privado sino también para la administración pública. “Una ciudad dispersa es más cara para los servicios públicos”, ha asegurado Puente, por lo que considera que este nuevo PGOU hace una defensa de lo “racional y de pura lógica”.

Por su parte, Manuel Saravia ha asegurado que, ante todo, pretende ser un plan de urbanismo que dibuje una Valladolid “equilibrada y sensata” y que tienda a una transformación “progresiva” en el modelo de ciudad.

Asimismo ha incidido en la eliminación de las áreas homogéneas y en el incremento de las posibilidades de construcción en suelo urbano frente a la reducción en el suelo urbanizable, lo que supone “suprimir un modelo que nos ha llevado a la crisis por la desmesura de la construcción”.

Así, esta revisión del PGOU propone ampliar el número estimado de viviendas en suelo urbano, al pasar de las 162.000 de 2004 a las 182.000; mientras que las viviendas en suelo urbanizable pasan de las casi 95.000 a las casi 25.000, para llegar un total de algo más de 207.000 frente a las 257.000 anteriormente planificadas.

El gran proyecto

En materia de ordenación urbanística en torno al trabajo, el nuevo PGOU tiene como baluarte un “proyecto dominante” como es el Parque Agroalimentario, “fundamental” porque “abre” una nueva economía en la ciudad, como ha resaltado Manuel Saravia.

Pero, a su vez, se defienden una serie de trece intervenciones específicas que destacan del conjunto de propuestas urbanísticas; algo que se ha denominado ‘la trecena’.

Por su parte, Irene Serrano ha desgajado de manera superficial en qué ha consistido el trabajo de los funcionarios municipales para realizar este PGOU. Un plan que ha sido “participativo” y en el que se ha contado con reuniones con multitud de actores de diferentes ámbitos sectoriales y que ha recibido 140 alegaciones, de las que se han aceptado el 90%.

Este plan urbanístico se ha tenido que ajustar a la modificación de los planes de integración ferroviaria frente al Plan Rogers. “Hemos tenido que ajustarnos a esta solución diferente y dar una vuelta al Plan Rogers”, ha destacado.

Además, Serrano ha afirmado que se ha tenido que trabajar desde otra perspectiva medioambiental debido al cambio de legislación de 2013, por lo que continuar con el anterior marco suponía “arriesgar”.

Sobre los usos, se han ampliado en número al pasar de 21 básicos a casi 50, ya que se habían quedado “obsoletos” y en los últimos 20 años habían surgido actividades que no tenían cabida.

En total, se defiende un proyecto de ciudad que consta de unas 70 actuaciones centradas en la ciudad “existente” pero con proyectos de calado que hay que trabajar con “modestia y cuidado” para que salgan adelante en los próximos años.

Suspensión de licencias

Por otro lado, el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha querido dar respuesta a “dos críticas fundamentales” como eran la suspensión de licencias de construcción debido a esta actualización y la actuación ferroviaria.

En primer lugar, ha asegurado que este es un modelo “más flexible y con mayor posibilidad de actuación”, por lo que todas las licencias compatibles con el nuevo PGOU seguirán su curso. El regidor ha insistido en que “no hay incidencias de un aumento reseñable” de dicha paralización de construcción.

En cuando al proyecto ferroviario y la crítica de que pudiera suponer un beneficio económico para algunas de las partes de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad ha detallado que actualmente se han invertido 545 millones, de los que 404 son deuda. Pendientes quedan 85 millones para el desvío de la variante de mercancías, 60 para la nueva estación de trenes y 300 para la integración en superficie. Todo hace un montante de unos 990 millones de euros, de los que el ayuntamiento contribuye con 72.

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